Rompiendo la historia

Inicio  /  Rompiendo la historia

ROMPIENDO LA HISTORIA

 // 14 de Marzo de 2017 //  

Nosotros, los chilenos, nunca hemos ganado una copa del mundo. Nos apasiona en demasía el fútbol, y a veces ese ímpetu nos lleva por el sinuoso camino de la esperanza, que muchas veces se recorre a ciegas y sin las suficientes señaléticas de peligro en la vía. Con los años se acumulan desilusiones, pero también se afina el ojo sobre cuando volver a encumbrar la ilusión, cuando hay de verdad un equipo con el cual sí se puede dar batalla.

Quizás por todo esto nos es posible empatizar con el sentir español asociado al momento inmortalizado en este humilde dibujo.

Generación tras generación colmada de promesas futbolísticas, de jugadores nacidos para la gloría, pero nunca para levantar esta copa. Años de repetirse y discutir con los amigos cosas como “Empujaron al Divino Zamora”, “el gol fantasma de Michel”, “el codazo de 1994” o “el robo ante Corea del Sur en 2002” . Relatos amargos que se acumulan unos sobre otros hasta el 2008, año en que el trabajo de reformación y refresco de jugadores da su fruto, logrando torcer la historia y ganar la Eurocopa.

Ahora la selección española no sólo prometía, sino que tenía un estilo claro de juego, de gran factura técnica, mucho pase, mucha posesión, y por ende de gran control del juego.

¡Qué buen momento para ir a un mundial!

Seguramente la esperanza estaba ahí, mas alimentada que nunca, debido a que esta vez, por fin, España llegaba no sólo como una proyección, sino que como una certeza, ¡pero no por eso sería fácil!.

A pesar del gran trabajo táctico y técnico de la selección española, cada partido jugado fue un problema, un pantano, un escollo. La gran mayoría de sus contrincantes optaron por retroceder sus filas, defender con el autobús completo, y contragolpear si es que se daba la oportunidad. Una vergüenza. Al menos Chile fue la excepción en ese sentido; a morir con las botas puestas. España metódicamente y con paciencia hizo lo suyo en cada enfrentamiento; se adueñó de la pelota, del campo de juego, y tocó el balón hasta que el espacio se abriera, y en ese segundo, en ese pestañeo, meter pases de precisión que permitieran romper muros.

La final fue mas de lo mismo. Holanda entró sabiendo que no era suficiente contrincante para esta España. Agrupó a sus jugadores atrás, y cuando no pudo con el “tiquitaca” metió patada tras patada. La violencia hubiera funcionado contra otros menos preparados, contra otros menos curtidos en cancha, pero no hizo mella en jugadores con las bolas y la cabeza bien puestas, que saben que esas patadas se pegan cuando ya no se tiene mas recurso para cortar el juego.

El alma de España se paralizó con  la arrancada de Robben, ese era el gol de pizarra, la jugada prediseñada con la que todos sabíamos que Holanda esperaba cerrar el partido, pero Casillas no quiso que esa fuera la historia escrita, no sería de ese modo. Holanda simplemente no tenía otro modo.

Las copas tienen la virtud de ser aún mas extremas físicamente que el común de los torneos. Escribo virtud porque todo el tiempo que deben estar los jugadores en concentración, la continuidad del esfuerzo, las lesiones, los dolores, las peleas internas, son las que finalmente hacen emerger a los verdaderos campeones, a los que están preparados y decididos a hacer lo necesario en esos momentos de alta exigencia.  En este caso el jugador que emerge es Iniesta. Cualquier jugador de menos jerarquía lo hubiera vivido como un problema, como una de esas pelotas que queman, y que se nota que sólo quieren cumplir con patearla para que el momento acabe pronto. Pero no, era Iniesta el encargado de administrar ese balón, un tipo que sabe lo que cuesta que la pelota llegue hasta ahí, con ese perfil, con esa cantidad de espacio, con esa velocidad. Para él no era un problema, era la oportunidad perfecta para terminar la agonía en un solo tiro, a 4 minutos de los penales. Sin dudar la cruzó con fuerza, con todo el cuerpo, con todo el país empujando su pie, y el resto es historia, pero una de esas historias que vale la pena recordar. 

Para cuando quieras recordar ese importantísimo gol, creamos esta imagen al estilo de nuestra historieta de fútbol "Pichanga". ¡Esperamos les guste!


tamaños de descarga  :  HD     -     4K 

¡Compártanlo todo lo que quieran!


Dibujo/Color: Álvaro Torrens